Reseña de Joker

por Juan Carlos García | 12 de octubre de 2018
Joaquin Phoenix haciendo del Joker en una película en solitario del mismo y dirigida por Todd Phillips, fue un rumor que durante varios meses parecía cobrar más y más fuerza hasta que de repente, se confirmó el comienzo de su rodaje. Luego como ya sabemos, empezaron a aparecer las fotos filtradas del set, dándonos una idea de por dónde tiraría la película protagonizada por el príncipe payaso del crimen. A estas alturas ya hemos tenido hasta un vistazo a la caracterización que tendrá el Joker en la peli, y me incluyo en el grupo que cree que es una buena. A ver, a lo largo de los años hemos tenido varios Jokers en el cine, desde el de Jack Nicholson hasta el de Heath Ledger, cada uno de ellos con interpretaciones y caracterizaciones muy distintas entre sí. Lo que quieren buscar en esta película en solitario del Joker -creo- es conseguir crear una amalgama con lo ya establecido, más, nuevos apéndices que seguramente le dará el actor junto al director. ¿Por qué estoy dando mucho la vara con esta peli? Pues porque sabemos que en los cómics no existen muchas historias en las que el Joker esté independiente de Batman. Parece que siempre tienen que estar juntos para contrastar sus dos ideales, pero realmente no creo que tenga que ser así siempre. Así que, a pesar de que al principio no le tenía muchas ganas a este proyecto, he de decir que tiene toda mi atención. ¡Ah! por cierto, hoy voy a hablar de justamente una historia en la que el Joker es el principal hilo conductor (no protagonista) y Batman no aparece casi en ningún momento.
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Brian Azzarello es el encargado de contarnos una historia en la que a partir de los ojos de un criminal de pacotilla, conocemos como es esta nueva interpretación que se le da al Joker en esta historia. Y es que a Azarrello parece que le gustó bastante el Joker del caballero oscuro, porque vemos que le ha dado un look bastante similar y muchas de sus ideas para este nuevo Joker, beben mucho de esa triología del director Nolan.

Actualmente, Dc ha creado un sello para historias más adultas y con contenido explicito. Esta línea de cómics se llama Black Label, supongo que a los que estéis más al día de las novedades comiqueras os sonará todo esto, ya que recientemente ocurrió un problema con una de las series que abriría el camino. Casualmente esa obra problemática está compuesta por el mismo equipo que encabeza la historia que estoy reseñando. Pero bueno, el sello Black Label es un tema con el que podríamos estar horas, pero simplemente quería mencionarlo ya que esta obra podría entrar tranquilamente dentro de esta línea de “cómics para adultos”.

Volviendo a la historia, Azzarello nos construye un Joker bastante gánster, mezclado con el toque psicópata del Joker de Nolan. ¿Es un acierto o un error? Realmente la respuesta de esta pregunta depende –como casi siempre- de uno mismo, ya que a algunos les puede gustar y a otros les puede echar bastante para atrás.
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En cuanto al aspecto artístico nos encontramos con Lee Bermejo, el cual tiene un estilo más “realista” que, mediante sus dibujos, nos crea el ambiente que buscaba su guionista de cine negro y policíaco.

En resumen, esta historia no tiene por qué ser el argumento de la próxima película del Joker, pero tampoco debería de quedarse en el olvido, ya que deberían de tomar algunos aspectos de la obra. Con sus fallas y aciertos, esta historia es sin duda una de las más “oscuras” del Universo de Dc .



Reseña realizada por Juan Carlos García
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